Bienvenido a mis secretos

Escribo porque mi memoria es frágil y hay cosas que no se deben olvidar.
Amo amar, tanto como caminar por la playa.
Tanto como mojarme la cara con la lluvia
y tanto como respirar aire frió de cordillera.

jueves

EL HOMBRE DEL SOL

La Gitana ya habia aprendido a estas alturas la leccion. Respaldada por materias de tristezas y desencantos.
- No hay en estas tierras mas que sembrar. - se decia aquella mañana, cuando su corazon nuevamente se vio destrozado.
Y asi se hizo hermitaña, amante de su soledad y atleta en el tiempo.
Miraba a la gente pasar y parecia introducirse en sus libretos. Leerlos rapidamente, y seguia su andar, dando por entendido que ella era diferente a todo eso.
Una noche de febrero la gitana sintio que la sangre se le helaba, detuvo su rapido andar, llamo su atencion su cabello de trigo maduro, desordenado de viento y costumbre. Miro detenidamente como cada hilo grueso dibujaba el rostro del hombre del sol.
Lo vio, y lo vio por dentro, no encontro libreto, lo vio con dos estrellas, fuerte como el olimpo,lo vio encendido, con infinita luz y sus ojos de tristeza la hicieron respirar profundo. Un instante, dos, y hasta tres.
Lo vio y detuvo su tiempo, la lluvia que lo tocaba le provoco sana envidia y ternura, lo vio y lo reconocio como al sol.
El hombre del sol sabe hoy que ella lo vio, lo que no sabe es que lo vio por dentro.
El hombre sol hoy ya sabe que detiene el rapido andar de la gitana.
El hombre sol algun dia sabra que ella lo espera, no con ansias. Lo espera con miel y fuego lento.